lunes, 31 de enero de 2011

DAVID ABREU NOS CUENTA SU EXPERIENCIA (TOUR DEL SUFRIENTO 2011)


Desde que comencé a montar bicicleta y escuché de la existencia de un evento como el Tour del Sufrimiento entendí que para salir del club de los chongos y ser considerado como un ciclista de montaña tendría que asistir.

Nunca pensé que mi sufrimiento sería tan extenso, pues ni había llegado la fecha, no había dado ni un pedalazo y ya me tenían sufriendo…

YO: Mami, miraaa…, ehh, ¿Yo puedo ir al Tour?

ELLA: ¿Queeeee? ¿Qué es eso??? ¿Pa donde diablos te piensas desgaritar??? ¿ Cuantos días son? ¿Con quien vas??? ¿Y yo que voy a hacer todo ese tiempo con los muchachos aquí trancadada en la casa mientras tu gozas en la bici?

Oigan eso, disque gozar, la verdad es que la ignorancia es linda, porque si ella hubiera estado conmigo mientras subía cualquiera de las lomas supiera que el gozo solo sucedió cuando llegamos a la meta y eso pasó no precisamente sobre la bici… jajajajaj.

No sé cómo lo logré, pero me dio permiso, Gracias Xiomara (Mi esposa) por ser tan consciente y haberme permitido ir.

Llegamos a Jarabacoa, la salida, todo chulísimo, mucha gente de todas partes, “Gringos” (Ingleses, Italianos, New Jersey, Bélgica, Saint Marteen, Portugués) incluidos, hombres, mujeres y niños, en bicis o vehículos de apoyo, mucho ánimo y deseos de escalar.

Tras una pequeña espera (10:30) un solazo, ya cansado (despierto desde las 4:00 A.M.) finalmente salimos.

Les cuento que subí los primeros 30 kilómetros como un ciclista de verdad, todo bien, cero molestias y nada, ja! Si el tour iba a ser así me lo planeaba comer con papas fritas, que equivocado estaba, justo al kilómetro 31 ya en la Ciénaga de Manabao, donde comienza el Parque J. Armando Bermúdez, el mundo dio un giro de 180 y los recuerdos de mi mujer refunfuñando mientras me advertía que no debía ir tomaron como presa mi mente.

Calambres, dolores de nalga, sudores, fiebre y estornudo hicieron una adquisición hostil de mi anatomía todo el resto del camino.

Ustedes saben lo que es estar a 46 kilómetros de la meta DEL PRIMER DIA y sentir todo eso, mientras tu conciencia te ataca implacablemente y te preguntas ¿Qué carajos hago yo aquí?

Sin duda estaba en una prueba, más mental que física, no es tanto el agotamiento que uno sufre ya que por el entrenamiento las piernas te dan mas y responden (SIN IMPORTAR LOS ASOMOS DE PAJARA) pero la mente, esa computadora mágica que generalmente no se equivoca te grita a voces PARATE QUE YA NO DOY MAS, para lograrlo me vi forzado a enfundarme en un disfraz de guerrero chiita y en una batalla campal contra mi sentido común seguir hasta que llegué.

Frenos gastados, gomas pinchadas, el calambre, el frio, los compañeros incitándome a abandonar, y montarme en uno de los vehículos de apoyo, lo cual aumentó el buen sabor de haber cumplido con mi cometido y completado el Tour del Sufrimiento 2011.

De manera general creo que a pesar de los sufrimientos vividos, las ampollas en las nalgas, el cansancio y el dolor de todo el cuerpo y haberme repetido que no volvía a meterme nunca más en un evento como este, al finalizar tenemos todo un año para olvidar y volver el próximo, a ver cómo me las ingenio para subir a Xiomara en un vehículo con todo y muchachos para que el permiso sea menos difícil…. jajajajaja

4 comentarios:

Alfonso dijo...

Pero di lo que dijo Xiomara cuando llegaste!!!!! jejejejeje

OFF ROAD BIKERS dijo...

Bom relato este tour del sofrimento!!!! Como aqui dizemos o sofrimento ajuda a engrandecer o ser humano e a dá valor as coisas pequenas e simples da vida... grande abraço

Miguel González dijo...

Muchas felicidades David! hicimos muchas fotos tuyas mientras hacías el recorrido y estuvimos juntos en mas de una ocasión combatiendo las lomas. Sin dudas eres un guerrero.No sueltes!

Anónimo dijo...

como el makey con su casa en la espalda