viernes, 29 de enero de 2010

CRONICAS DEL TOUR DEL SUFRIMIENTO III DE III


7:30 P.M. San José de Ocoa, tras pedalear durante mas de nueve horas y recorrer 90 k.m. de puras lomas, habiendo pasado por Valle Nuevo a 2,400Mt sobre el nivel de mar, me encontraba frente a la incertidumbre de no saber donde dormir.

Rosa y Carlos y el vehículo de apoyo habían llegado mucho antes que yo, se la habían pasado dando vueltas por el pueblo buscando alojamiento, pero debido al Tour del Sufrimiento y el hecho de que ese fin de semana eran las fiestas patronales de San José de Ocoa las vacantes en los hoteles estaban escasas por no decir inexistentes.

Imaginen lo que es llegar a tu destino luego de 203 K.M. de escalamientos en 2 días y no saber donde vas a dormir. Hasta me llegaron a plantear que nos fuéramos a Santo Domingo, para mi eso era impensable.

Tomé mi teléfono celular (móvil) y llamé a todo el que conozco, al parecer los dioses del ciclismo se habían ensañado conmigo, querían que sufriera los rigores del tercer día y no me dejarían abandonar.

Por arte de magia aparecieron 3 habitaciones, dos sencillas en las que cabrían perfectamente Carlos, Andres y Rosa, y una doble con dos camas grandes donde precariamente entraríamos Ray (El Americano), Juan Miguel (Patico), Manolo y yo.

Un paréntesis, les quiero pedir un favor, el año próximo no me dejen embarcar por mi cuenta en esta aventura, OBLIGUENME a pagar el evento completo para evitar estas contrariedades… please…

Llegamos al hotel y como me lo temía la habitación que nos tocó parecía más una mazmorra medieval que un hotel, pero nada, era sufrir lo que queríamos y esto es parte del sufrimiento.



Esa noche hicimos turnos para la ducha, extrañamente no me sentía tan cansado como debería, luego del baño nos cambiamos y salimos al pueblo en busca de comida… mucha comida… jajaja

Me comí dos pedazos de pizza y dos pechugas de pollo frito con papas, tras la cena viendo la precariedad con la que me tocaría dormir, en la misma cama con un hombre, al lado de otros 2 que seguro roncaban, decidí quedarme en el pueblo disfrutando de las celebraciones de las fiestas patronales.

Cuanta gente de todos puntos del pais, muchas chicas lindas por doquier, fiesta música y buena onda. Estando en eso me conseguí con mis nuevos amigos los venezolanos Boorman y Hermes, que estaban en lo mismo que yo, juntos nos despachamos al menos tres cervezas.

Estando en el parque hicimos una adquisición hostil de unas chicas que estaban desubicadas, lo cual hizo que la fiesta se prolongara alrededor de las 2:00 A.M., cuando por regla apagaron la música y nos fuimos a acostar.

Llegué a mi habitación y el cuadro lúgubre que allí se presentaba me asustó, Ray y Manolo roncando y Patico terciado medio a medio en nuestra cama, ufff.

Empuje a patico a su lado de la cama, fabrique una barricada de almohadas y toallas entre nosotros y me dispuse a dormir.

Pasó al menos una hora y a pesar de las cervezas y el cansancio no podía conciliar el sueño, en eso Ray se despierta y se dirige al retrete donde comienza a orinar ¡DIABLOS! Nunca pensé que el cuerpo humano podría albergar tanta agua en su interior, la ida al baño de Ray se prolongó como por 2 minutos, saco de su organismo al menos 5 litros… con el subsecuente ruido que esto provoca.

¨¿Diablo Ray pero e un tinaco que tu tiene por vejiga?¨ El tipo se asustó porque me creía dormido, a partir de ahí decidí que nadie dormiría, me largué un peo de esos que suenan y todos se despertaron.

¨Ray dijo DIABLO ese peo ta vivo, vamos a cantarle cuempleaño feliz¨y así los cuatro cantamos… jajajaja

El asunto fue que nos pasamos el resto de la noche en relajo cuentos y ruido, nadie en los alrededores durmió, esto probaría ser fatal al día siguiente.

A las 6:30 estábamos listos y se repitió el mismo ritual del día anterior, desayuno, cuentos y al parque para la salida.

Esta parte de la ruta no la conocía, el optimismo me había embargado, estaba a menos de 100 k.m. de mi casa, habiendo logrado el 70% del tour, ya nada me detendría.

A las 9 salimos desandando el repecho por el cual había llegado, tras el puente con el río seco hicimos una derecha rumbo a ¨la gallera¨, maldita sea, una subida impresionante de 25 kilómetros sin descansos, la nalga rota y el rigor de los días anteriores cobrando factura.

Por ahí iba literalmente llorando, a los 7 kilómetros me detengo a respirar, el pulso lo tenía a 182, primera vez en todo el tour que realmente me sentía agotado y sofocado, debí dormir más pensé, incluso llegué a cometer el sacrilegio de maldecir las cervezas que me había tomado.

Estando en eso veo que por la cuesta vienen Xalva y Armando en el jeep, los detengo y les planteo mi deseo de abandonar… Estaba mentalmente bloqueado, y físicamente destruido.

Xalva astutamente procedió a lavarme el cerebro cuando me dijo ¨MIREEE YO SUBI POR AHÍ EL AÑO PASADO CON 314 LIBRAS, TU ERES UN MODELITO, PON TU PLATICO CHIQUITO Y LLEGA A LA GALLERA, UNA VEZ EN LA GALLERA HICISTE EL TOUR¨.

Por idiota le hice caso y seguí.

Todos me pasaron, por ahí contrario a los días anteriores subí a un promedio de 4 kilómetros por hora, solo para que entiendan lo que el agotamiento físico, la falta de sueño y la inclinación te hacen cuando se combinan.

Estando en la cúspide del primer repecho justo al lado de una antena de telecomunicación vi como la neblina me arropaba, no podías ver a un metro de distancia y para terminar de joderla de desató un diluvio que me acompañó por un buen rato.


El frío, la cuesta, el dolor del trasero y el cansancio, mientras yo Sparky (mi bici) y el platico escalando aquella muralla de tierra a la que le dicen loma.

Literalmente esa parte de la ruta redefinió el término sufrimiento, hasta ese momento todo lo que conocía como tal no lo era, la escena era Dantesca, un infierno sobre dos ruedas.

Al fin llegué a la cúspide y el descenso hasta la Presa de Jiguey se hizo presente. Imaginen un trillo single track de lodo y agua, con huecos y piedras y una gran inclinación, mientras desciendes en una bici tratando de controlar la velocidad, casi me caigo como mil veces.



Al final, LA PRESA DE JIGUEY, no tengo palabras para describir la belleza de este lugar, todo el sufrimiento había valido la pena, ahí me encontré con el camión de apoyo del evento, el cual estaba varado por causa del agua y la irregularidad del terreno.



Estando ahí llegaron Juan Miguel (PATICO) Y Ray el Americano (mis compañeros Traza Bosques).



Nos sacamos mil fotos y comimos algo y nos dimos terapia mental unos a otros. En ese lugar fui testigo de como Ray decía la mentira más grande de todos los tiempos, cuando nos dijo a Juan Miguel y a mi ¨DE AQUÍ PARA ADELANTE TODO ES BAJANDO¨.

Esperanzados ante las palabras de Ray, tomamos las bicis y salimos rumbo a nuestro destino, no fue nada extraño vernos escalando de nuevo, las subidas peores que las anteriores, sin descansos, todo cuesta arriba, el dolor en el trasero, las piernas, los hombros, hasta los cabellos.

En eso transcurrieron 25 kilómetros más, Los mineros, Los guineos, Los Cacaos, La Colonia, TODO CUESTA ARRIBA.



Cada vez que subía la mirada todo era subida, el horizonte se te perdía y no veías el final.

Llegamos a la Colonia con el descenso final para luego llegar Cambita Garabitos y finalmente a la Autopista 6 de noviembre con sus leves inclinaciones que te llevan durante 29 kilómetros hasta el destino en Santo Domingo.

Antes de Bajar hasta cambita, abrí mi suspensión trasera, solo para darme cuenta de que por los rigores de la ruta, se había quedado sin aire, por lo que me vi forzado a realizar ese descenso con ella trancada, lo cual ayudó a que el sillín se internara profundamente en mi anatomía.

A las 5:30 P.M. estaba en el lugar de llegada, al verlo sentí como se me paraban todos los pelos del cuerpo, la satisfacción personal de saber que aguanté paga con creces cualquier trabajo o esfuerzo realizado durante el trayecto.



Por suerte el TOUR DEL SUFRIMIENTO SE REALIZA UNA VEZ AL AÑO tenemos tiempo suficiente para olvidar y regresar… jajaja

Gracias PLANET BIKE por organizarlo, GRACIAS COMPAÑEROS por su apoyo y aliento.


FIN

8 comentarios:

Amelia dijo...

Esta crónica es la mejor de las tres... unos detalles un poco privados, pero cuanto me reí!!! Ocoa siempre será el sufrimiento de este Tour, pero no podemos hacer nada con eso más que pasar lo menos posible en las habitaciones del hotel :oP
Guido y co. Felicidades por terminar el Tour ya verás como es más fácil el prox año!! Gracias a Planet Bike por seguir organizando esta actividad que me sirve de excusa para visitar mi tierra y ver mis amistades todos los años, se les quiere mucho! Amelia

Diego Lopez dijo...

Guido: Y esperas volverlo hacer el año entrante (2011)???

Te vi en algunas fotos muy agotado y con ganas de abandonar, pero te felicito, aguantaste hasta el final, y esa satisfacion es muy buena. Esa mentira de Ray era para darte aliento y animos y siguieras en el tour. Felicitaciones.

Anónimo dijo...

Tu tenias que darle una trompada a un policía y que te encerraran en el cuartel para que te dieran una mejor habitación .La mayoría de presos de este país tienen mejores celdas .

Miguel dijo...

jajajjaj30 min despues y todavía me estoy riendo !

Capablanca Seaman dijo...

A MI ME TENIA JARTO LA GENTE "dimelo franciiiis"... "francis ta eplotao?"

tenia ganas de coger el letrerito ese y meterle un etrallon.

yo creo que oficialmente este es mi ultimo tour como ciclista. en los proximos voy en foto y en chercha. puede que haga uno que otro tramo o etapa pero ya ta bueno :P

FAC.-

Lia Garcia dijo...

Jajajaja...Cuanta risa!!
Espero vivir en carne propia todos esos pesares para el año proximo!

Anónimo dijo...

El pico de los mineros ,que trabajan en las minas de la zona.Felicidades a todos que pudieron con todos los nombres raros en las subidas en el tour. LA COTORRA , LA GALLERA ,los mineros , la coloniia ,etc si pueden colaborar ,sigan.

Anónimo dijo...

Guido: La verdad es que fuiste muy ingenuo. Yo que conozco esa tercera etapa te puedo decir que para mi es la mas dura de todo el tour. No me hubiese ido de bonche ni por todo el romo del mundo. Pero bueno... es parte de la experiencia.

Miguel R. Gonzalez