jueves, 17 de noviembre de 2011

TRAZABOSQUES ADVENTURE: AVENTURA NAVIDEÑA 2011


Para ver las fotografías de la aventura del año pasado haga click en la imagen superior

Todos a celebrar las navidades con los Trazabosque el 26 y 27 de noviembre 2011

Programa

Sabado 26 de Noviembre 2011

2:00 PM Inicio de aventura en el Cruce de San Luis, Carretera Mella
2:30 PM Entrega de bicicleta a líder de los Trazabosques (Francis Solano)
3:00 PM Salida hacia Bayaguana, Ruta de las Palmas Africanas
7:00 PM Llega a Bayaguana al Colmado de Fausto (Celebración de las navidades)
8:00 PM Salida hacia Salto Alto; Ruta de las luciernagas
9:00 PM Llegada al campamento (Cena y balneario)

Domingo 27 de Noviembre 2011

8:00 AM Desayuno en la enrramada de cana
9:30 AM Balneario en la chorrera y jacuzzi naturales
11:00 AM Salida en bicicleta para Santo Domingo
4:00 PM Llegada a Santo Domingo.

Inscripción:
Incluye: Cena, Desayuno derecho de acampar dentro del área del campamento y entrada al balneario Salto Alto
Precio:
Adultos: RD$ 700.00/p

Los interesados en participar favor de asistir a la reunión del próximo miercoles 23 de novimbre 2011
Hora: 6:00 PM
Lugar: Nido de los Trazabosques; Calle Dr. Piñeyro #104, casi esq. Padre Pina,
Zona Universitaria, Distrito Nacional

Imprescindible:
Casco protector
Luces frontales y posteriores
Gafas para día y noche
Casa de campaña

lunes, 14 de noviembre de 2011

Participación de Trazabosques en Prueba en Pareja Nov. 2011



Para ver las fotografías del recién finalizado evento XXIII Prueba MTB en Pareja hacer click en la imagen superior.

Felicitaciones a todos los que completaron su ruta.


Fotos por Francis Castellanos/Joel Cruz:

2da prueba en parejas 2011

sábado, 12 de noviembre de 2011

LA EXPERIENCIA DE HABER COMPLETADO LA VUELTA A RD



Indudablemente que para materializar cualquier idea solo se necesitan dos elementos adicionales; iniciar la empresa y la perseverancia en alcanzar el objetivo.  Eso fueron los tres elementos por los que hoy podemos decir que hemos completado La Vuelta a la Isla 2011.

El Americano expresa por primera vez su idea a principios de noviembre del pasado año (2010), cuando una tarde nos quedamos solo hablando en el Parque Mirador Sur y me deja saber que para su cumpleaño número 60 le gustaría dar la vuelta a la isla, yo que apenas llevaba un mes montando bicicleta me solidarizo con la idea inmediatamente y a partir de ese momento cada vez que me encontraba con él le preguntaba por la vuelta.  No es hasta principio de abril 2011, cuando en realidad comienza a tomar cuerpo y transformarse en una realidad la vuelta, cuando definimos la ruta de la primera etapa y el pequeño grupo que participaría en la misma, en ese momento los nuevos integrantes de los Traza Bosques (Fausto Batista, Fausto Ponceano, Radhames Guerrra y quien le narra David Abreu), junto a Ray Vásquez.  La idea era un evento cerrado a lo interno del grupo, con el propósito de recolectar información de valor turístico y cultural para la preparación de una guía, con esa premisa, el grupo debía mantenerse en una cantidad mínima, para poder hacer el trabajo propuesto.  Como el evento fue anunciado en nuestro blog, muchas personas interesadas en participar se nos acercaron y finalmente se acepto agregar tres participantes mas (Julio López, Salvador Henriquez y Miguel Beato).  Este grupo de ocho integrantes fuimos los que iniciamos la vuelta, al inicio del segundo día de la primera etapa solo eramos siete, puesto que Miguel solo nos hiba a acompañar hasta Hato Mayor del Rey, en el tercer día de esta ruta se nos agregaron en Samaná nuevos integrantes que llegaban desde Puerto Plata para acompañarnos hasta esa ciudad, donde terminaría la primera etapa (Eugenia Rosario, Tania Imbert y Miyata).
Para la segunda etapa, dado la insistencia de personas fuera del grupo, se reformuló el concepto de la actividad, permitiendo así la participación de mas personas en ella, quedando el grupo conformado por 22 miembros;  Trazabosques (Ray, Radhames, David, Fausto Bayaguana, Mercedes, Eugenia, Yafaly, Arabella, Paola, Giselle, Miguel, Lameth, Insaciables (Julio, Odalís, Olaizola, Tanguí), Manatí (Moises, Moises Junior y Miyata) y las Pulgas (Aris, Joan y José).
En la tercera etapa en grupo se hizo un poco mas variado estado conformado por 23 participantes; Trazabosques (Ray, Radhames, David, Fausto Bayaguana, Fausto Batista, Mercedes, Eugenia, Yafaly, Arabella, Miguel, Lameth, Cuadrado), Insaciables (Julio, Odalís, Olaizola y Lantigua), Pedalboys (Raul), Terranautas (Suriel y Jhonny), Manatí (Prin), Las Pulgas (Aris) y Club Bicimoto Los Fronterizos (Kendrix y Berto)
Para finalizar, la cuarta etapa fue iniciada por 22 participantes para terminar con 32 el último día; Trazabosques (Ray, Radhames, David, Fausto Bayaguana, Fausto Batista, Mercedes, Eugenia, Yafaly, Arabella, Paola, Gissel, Johanny, Milciades, Miguel, Lameth, Ray Junior y Manolo), Insaciables (Julio, Odalís y Lantigua), Bicicentro (Marino y Valerio), Manatí (Enrique), Las Pulgas (Aris), Repecho (Edwin), MTB Dominicana (Gira y Franklin), Dania, Eduardo, Yanko, Pompi y Samuel.

Mas que simplemente un paseo en bicicleta, la aventura de la Vuelta a la Isla ha sido un vehículo para aprender a vivir la vida de una nueva manera, tener una nueva perspectiva de ella, conocernos a nosotros mismos y conocer a los que nos acompañaron en cada etapa.  Como dijo nuestro compañero y amigo de larga data, Fausto Batista; "en estas situaciones es donde cada quien saca a relucir su verdadero yo", el que se lleva más oculto, tanto lo bueno como lo malo.  Se ha dejado de manifiesto el gran valor humano de cado uno de los que participaron en cada etapa, cada quien pudo hacer gala de sus bondades y mostrar sus flaquezas, en este punto no puedo dejar de mencionar el gran soporte que brindaron Radhames Guerra y Ricardo Martínez a todos aquellos que por una u otra causa necesitaron algún tipo de ayuda, estas dos personas ejemplares siempre estaban en buena disposición para ayudar en lo que fuera necesario manteniendo la humildad ante todos.  Tambien Mechi y Yafaly quienes junto a Ray le imprimieron la alegría y la emoción de lo inesperado a cada etapa.

Luego de haber pedaleado por aproximadamente 1,100 Kms alrededor de nuestro pais, de haber compartido por 11 dias con los distintos integrantes en cada una de las distintas etapas, puedo decir que conozco un poco mas de nuestra gente, que en esencia es buena, que particularmente es hospitalaria, amena, alegre y bondadosa a pesar de la gran pobreza que castiga a la mayoría.  Que la belleza y la felicidad recide en lo simple y que además es gratis, pero tambien que necesitamos esforzarnos por proteger y mantener los que nos queda, aunque de manera individual parezca que nuestra contribución a la solución sea minúscula, esta sumada a la de los demás se vuelve significativa.

En nuestro recorrido nos encontramos muchas y variadas personas, situaciones y paisajes, por lo que por motivos prácticos no es posible mencionarlos a todos, pero si quiero referirme a dos personas en particular y una situación;
-La primera la conocimos durante la primera etapa en la comunidad de Magante, allí una señora, Doña Edelmira, quien nos recibió en su casa sin conocernos y como si esto fuera poco la disposición y el entusiasmo con que respondió afirmativamente a la sugerencia de que se  preparara un cafesito, esta señora me dio en lo particular una gran lección, no por el hecho de haber preparado un café, pues en realidad no bebo café, sino, por la demostración disposición desinteresada de hacer sentir bien a alguien que apenas acaba de conocer.
-La segunda la conocimos durante la tercera etapa en la ciudad de Dajabón, alli un joven llamado Kendrix, a quien conocimos pasada las nueve de la noche y le invitamos para que nos sirviera de guía hasta Capotillo el día siguiente antes de las seis de la mañana.  Este joven sin ningún previo aviso al momento de hacerle esta solicitud no puso ninguna excusa y ya en Capotillo cuando le pedimos que nos guiara por un camino que nos ahorraría tener que pedalear hasta Loma de Cabrera, a pesar de conocer lo demandante del camino y sus condiciones no muy favorables para hacer tal trayecto, acepto gustosamente acompañarnos durante ese inolvidable tramo, muy a pesar de saber lo que le esperaba.
Con estos dos ejemplos quiero ilustrar la bondad que alberga en la mayoría de los dominicanos, los que nos dice que no todo está perdido aun.
De la situación?  Pues volviendo a la gran verdad dicha por el filósofo Fausto; durante la cuarta etapa mi cuñado y yo nos quedamos a ayudar a un compañero al cual se le había pinchado una goma de su bicicleta, dado los ya 140 Kms recorridos, la oscuridad, lo solitario del camino y la fatiga, todos estos elementos se combinaron en el para hacerlo preso llevandolo a manifestar una conducta de frustración y pánico.  Lo que me lleva a confirmar mi teoría y lo que siempre nos dice Ray (El Americano): "Para la aventura vale mas la preparación mental que la física", claro, sin que esto signifique que la preparación física no tenga el real valor que ciertamente tiene.

Por último me quiero referir brevemente a los impresionantes paisajes que durante todo el recorrido pudimos disfrutar, cada zona tiene su belleza particular; playas, rios, montañas, bosques secos, bosques tropicales, llanuras, etc.  Costumbres, expresiones, gastronomía y clima tan disímiles que enriquecen nuestra cultura y patrimonio con la variedad en un territorio tan pequeño. Pero no puedo concluir sin antes referirme a un sitio en particular; el espectáculo que es bucear en Cayo Arena, una pequeña elevación de arena en medio del mar, con un área aproximadamente de no mas de 500 M2, donde he podido apreciar con mis propios ojos la majestuosidad de la naturaleza, no hay palabras para describir lo que allí podemos observar, por lo que no me queda mas que invitarles a todo para que vayan y disfruten de ese mararilloso espectáculo.

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David

viernes, 11 de noviembre de 2011

ETAPA FINAL DE LA VUELTA A LA ISLA EN LOS 60 DEL AMERICANO, CON LOS TRAZABOSQUES MTB


Eso es lo que se llama una camaradería de MTB, que linda experiencia vivimos en la aventura, ¡ahora sí! de que sufrimos, sufrimos.  6:00 AM, salimos desde el frente del arco del triunfo en San Juan de la Maguana bajo un estado inestable, difusa en una masa gaseosa llamada neblina, para emprender un recorrido de casi trescientos Km. Cosa esta que pareciera muy normal en un grupo de locos aventureros con mochila encima en BICI. Entre subidas, bajadas, recta, toboganes, pinches, un solazo espejéate, ¡Claro!  Con su respectivo recreo de colmadillos los cuales se convertían en oasis.

Al caer el sol agarramos la famosa recta de azua para posteriormente, bajo un estado de oscuridad en pleno monte, en un momento desorientado y agotado, un grupito que quedamos detrás por los benditos pinches, aclamamos llamar al americano y este nos dice “rezo’’; americano siga que ya está llegando yo lo estoy viendo, nada mas hay una subidita y una bajada larga (según él).  De ahí en adelante fue que se subió y se bajo de a mucho, cuando subimos a la cima de la montaña, por fin nos encontramos, que alivio. Después de un recorrido de casi 140km llegamos a Palmar de Ocoa a las 9:30 PM, todo se revierte en fracciones de minutos, se olvida el pesar del 1er. trayecto con la bienvenida que nos brindaron en casa de Chelín y Mayra con una suculenta parrillada, que ricas salchichas uff. Al día siguiente como si nada hubiese pasado, el sillín vuelve a ser compatible de nuevo con el trasero, rumbo a Bani a rodar de nuevo, la chercha del colmado  y el famoso "allí mismo" del americano, lo de hoy es un corto trayecto, casi 70 km nada mas, vaya usted a ver qué lomita de llegada, ciertamente corta pero que inclinación, al fin arribamos al 2do día, el que pudo subir exploto, el que no también. La  suerte que nos recibe la familia Caamaño donde acampamos esa noche.  Una loma con un mirador precioso, con un cielo estrellado que fuera el foco de atención.

Masoquistas al fin, digo Ciclistas, despegamos con un grupo que se agrega para culminar con éxito en el parque mirador sur de Sto. Dom.  Qué modo de compartir durante esos tres días y medio con la gran familia del MTB, grandes personajes, menciono algunos tales como Lameth, Eugenia (809), Arabella, Fausto (Bayaguana),  Mecho (el abanico),  Aris (La escoba o murciélago),  Yafaly (remolino), Enrique (Ex Vegetariano), Fauto (Jumbo),  Yanko (mote), que decir del grande, el Americaaaaano y la grata compañía de todos, de que se gozo se gozó, que estilo de vida, fuerte abrazo.


Franklin Abreu A.

jueves, 10 de noviembre de 2011

ENTRE GUAGUA Y PLAYA


A Don Raymundo Vásquez, el Americano, lo conocí hace más de 9 meses en una tienda de Bicicletas, dedicado  a concentrar su atención en quienes abogan por un deporte. Entre éstos, el MTB.  Al palpar con los ojos del aire y sentir tanto entusiasmo en una sola persona, en  el ambiente en el que respiramos, confirmé una vez más en lo que me podría gustar.  A partir de ahí, mi aventura sobre ruedas de la bicicleta en montaña.  La intriga, la entereza, cobardía, miedo, temor, decisión, coraje, amor, desempeño, alegría, tristezas, felicidad, pena, recompensa, amor y dedicación.   Emociones que son partícipes en la curva de mi viaje desde mis primeros pasos en el MTB hacia la 4ta Etapa de la vuelta. Tengo motivos de ir, pero otras pocas causas frenaron mi empuje hacia la victoria.
Sonó el despertador a finales del mes de octubre temprano para ir al trabajo y realizar mis actividades diarias.  En la tarde después de las cinco y media, llamo a una amiga mía a ver en que estaba y menciona que está en el nido de los Trazabosques conversando sobre el evento.  Me pregunta si voy a la última etapa.  Transitaba en la calle, disminuí la velocidad del vehículo y me pegué el celular para oírla mejor.  Mis deseos de ir eran innumerables, pero mis “agallas” quedaban pocas.  Mi mente dibujaba situaciones en dónde voy dormir, la estadía, la cantidad de kilómetros, cuál sería el lugar de abastecimiento, si podría completar la vuelta, la cantidad de ropa que llevo, mi maquillaje, perfume, sábana, el grupo con quien iría y si estoy entrenada para esto.   En vez de buscar peros, acepté por ver mi pueblo, el paisaje envuelto de pintura, el mar, la costa, la vida en comunidad, los colmados, bailar, sonreír, compartir, conocer amigos, saber que puedo mejorar, sufrir y sacrificarme para tener algo que quiero alcanzar.  Estaba en la independencia para reunirme con el grupo en el punto de reunión.

En el miércoles de la primera semana de noviembre, inició formalmente la entrega de los kits. Nos tiramos fotos, oramos, hablamos hasta la noche. En la preparación, el organizador nos advierte que llevemos lo básico y, algo sumamente importante, que gozaremos un mundo.  Entre el medio del polvo citadino y la playa del mar, dediqué un espacio de mi vida en irme con los Trazabosques.  4ta etapa de vuelta por las costas de nuestra bella isla dominicana.
Suena la alarma, pero no es para al trabajo, sino para ir a la estación de guagua con destino a Azua. Es el sábado 5 a las 3 y 40 de la mañana, y quiero quedarme en cama.  Suena el timbre y aún no reacciono. La tercera vez,  me levanto como una niña contenta con su paleta y su juego de muñecas. Salgo corriendo al lugar de transporte donde la guagua se le daña el motor y tengo que pasarme a otra de buenas condiciones con todo y Bicicleta.   Estoy en Azua.  Desde ahí hasta Hatillo.  Luego entre caminos vecinales, que bajaditas y subidas más chulas, a Palmar de Ocoa alrededor de las 11 am.   Me reúno con el grupo amistosamente y alegre por verlos. Que hambre! Que hambre!  Mis ojos grandes se ponen más expresivos al ver unas suculentas arepas dulces y un delicioso chocolate.  Hasta me llevo para el grupo de back-up.

Pedaleo, pedaleo y más pedaleo, veo un carsh-wash.   Me lanzo a tomar mi manguera de agua y me baño de pies a cabeza.  Que agua, más rica! y refrescante!,  ante tanto calor. Seguimos con planos y muchas lomas. Paso entre colmados, nos bebemos frías de cerveza light y normal, hice concursos de baile con las de puerto plata.  Son unas grandes bailadoras, pero me auto-nombro la verduga de la pista.  Risas.
En la tarde, estoy en Baní en dirección a la casa del pico de la montaña, de Don Claudio Caamaño.  Son lomas y su madre.   Los verdugos en el campo traviesa la subieron.   Degusto de jugos de jagua, chinola y limón. Me sirvo más de cuatro vasos de jagua.  Mas buenos no pueden estar.  Unas guayabas de seguir comiendo. Disfruto de la cena con un sancocho calientito con arroz y aguacate.  En la tarde noche, compartimos el grupo y hablamos de todo un poco.  Encuentro lágrimas, sollozos y alegrías.  A la hora de dormir, mi destino está acostarme en una cama.  Me despierto a las 4:30 AM con algo fuerte que me da en la cabeza.   Salgo rápido del cuarto sin volver atrás hasta que el sol se apodere de la mañana.  Me pregunto que será lo que me dio. Si fue el gato grande que saltó desde la ventana o la cacata de la cocina.  Sin dormir mucho, me armo de valor para estar despierta.  Ahí continúa la aventura hasta llegar a Santo Domingo.  Desde un despido con una sonrisa de Doña Fabiola y Don Claudio hasta con un volver contento para la próxima.  Son personas con calor humano.

El mirador abre sus puertas para los viajeros con mochilitas con el recibimiento de un apetitoso bizcocho de Bicicentro.  Una de ellos, soy yo llena de debilidades en las que Dios se la luce convirtiéndolas en oportunidades para crecer. Demuestra quien es El para hacerse sentir y saber que quien esta a mi lado.  Convierte al más débil en victorioso.  Fue una aventura crecer con la creatividad de celebrar los 60 años del Americano en este encuentro costero.